martes, 8 de enero de 2013

Guácala

Generalmente, escribo para desahogarme de la rabia, pena e impotencia que siento en días como hoy. No me debería afectar tanto una crítica de parte de seres queridos que solamente quieren verme feliz, pero yo insisto en que quizá no es la forma. Me encantaría ser más alegre y menos amargada, pero así soy y no sé cómo cambiar mi esencia que se ha forjado a través de mi difícil y muchas veces cruel vida.

Me siento mal conmigo misma. Recuerdo esos tiempos, que pensándolo bien solo duraron un par de meses, en donde podía decir que nada me haría estar triste denuevo y que solo viviría mi vida a la loca. Me duró bien poco ese pensamiento, quizá se fue con la llegada de los kilos de más. Si mal no recuerdo, esa época en la que fui 'feliz' vino ligada a la anterior, en la cual fui muy desdichada y solitaria, pero al menos me sirvió para estar como un palo de flaca, que no creo que sea bonito, pero me podía poner cualquier cosa y no se me salían los rollos al sentarme... Mi cara era diferente, pero siempre he tenido ese rasgo distintivo de ojos medio caídos y carita de pena. Siempre me dicen que ando con la cara larga, enojada, triste o deprimida... La verdad? Es medio cierto, pero con esos comentarios que vienen y van se convierte en una total realidad, por que me hastía. Y ahora, intentando reparar la psíquis embriagándome de un buen toque de Facebook y páginas por el estilo, pero... Sorpresa! El pasado se refriega en mi cara y lo peor es que está vestido de un par de mujeres bonitas y sonrientes. Sonrisa, esa que a mí me hace falta y tanto me cuesta mostrar en las fotos. Ya no soy la de antes, pero cómo esperar ser la de antes si todo a mi alrededor ha cambiado! Más sola y acompañada que nunca me siento, pero nada es llenador. Este calor insoportable me reseca las neuronas y hace que mi cerebro saque lo peor de él. Es por eso que me gustaría volver a Punta Arenas, allá yo fui feliz, exceptuando las veces que discutí con mi mamá y un par de teardrops salieron de mis ojotes. Allá en el sur la vida es más bonita, pero terminaría hecha una vaca y una baca. Aquí en Santiago la gente pelea, retan a los indefensos e inocentes niños por haber cerrado fuerte la puerta del taxi, mi colon se hincha y mis ojos y garganta quieren explotar del estrés que se vive incluso en verano... Vacaciones, añoradas por que puedo escapar de esta ciudad infernal. Me espera una pizca de sur aún y un tanto más de norte y tierras incas. Espero volver completa y que no me dejen allá por poner en algún muro histórico con una letra llena de angustía " esta vida es una mierda, excepto en el sur".


Quiero ser flaca, pero solo hasta los 55 litros.
Quiero sonreír más, pero sin que parezca una tonta y que más encima me duela la cara.
Quiero, quiero... Aunque nunca haya creído en promesas de cumplir lo que quiero, esas siempre se rompieron.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Me declaro una stoner!

Hoy fue un día de muchos "ahh!" Y muchos "Joooooooss!" Y muchos "i love you!" El mejor concierto de todos los que he ido este año, incluyendo al Sol de México, sí, Luís Miguel. Cuando me dijeron o escuché que Joss venía a Chile, me dije a mí misma: debes ir!!! Compré las entradas anticipadamente, pero nunca esperé que fuera así de espectacular. Reí, canté, grité, bailé, etc. Fotografías y videos por todas partes, peticiones especiales de canciones que no estaban en el repertorio, es que nada que decir. Me fascinó este hermoso concierto!!! Espero poder volver a verla en una nueva venida a este país y así quedar en primera fila y no en la tercera jajajja. 

Anonadada!! 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Piolita.*

Hoy fue un día ajetreado, como la mayoría de estos que se enmarcan en el fin de semestre. El baile me hace bien, libero energías y me siento VIVA. Chirola me cae bien y me sorprendió su clase hoy, su conocimiento es muy grande pero, como dijo la Eli, hay que saber agarrarlo. Mis comas están cada día mejor puestas en las oraciones, eso me llena de orgullo y entusiasmo para seguir en esta carrera que me tiene hastiada...

Una de las cosas que más me hicieron feliz hoy fue que el profe nos regalara libros de poesía chilena totalmente contemporánea. Me siento cada vez más profe! Con el tema de la lectura en la micro y la conversación con una compañera de baile acerca de cómo le va en el colegio, porque cursa segundo medio,  y de la ayuda que le puedo prestar si necesita algo en el ramo de Lenguaje. Hoy sí fue un día ajetreado, pero dentro de todos los malos ratos que he pasado este año, ha sido un día feliz.


Un comentario breve de la observación social a la que me dedico cada día es el siguiente: ¿por qué cuando nos despedimos de alguien en la calle o algún lugar público nos gusta seguir hablando aunque ya estemos bien distanciados del otro? Nos esforzamos por gritarle "¡Cuídate!", "¡Estudia!", "¡Cuídatela!", etc. Esa es una interrogante que creo se justifica con nuestro sentimiento exhibicionista que tenemos en las entrañas. Necesitamos que todos escuchen lo que queremos decir, pero lo hacemos piolita y en un contexto determinado. Será eso?

viernes, 16 de noviembre de 2012

Entrar de lleno.

Y caí. Pensé que esto no iba a suceder, pero qué más da; aquí estoy. Pensé en tener un diario de vida, pero de qué sirve si siempre los curiosos querrán abrirlo y hojearlo. Esto es más sencillo, yo no me estreso cuidando la llave que abre ese pequeño libro y el lector no se abruma intentando buscarla... Al final, con la era digital, todo es público. Por eso digo "qué más da".

.# Hoy pensé que las cosas serían diferentes, creo que todos esperamos lo mejor de cada día. Me levanté con muchas ganas de ir a mi querido Peda, pero no fue grato recibir una mala nota siendo que el estudio fue llevado a cabo con éxito. Hay cosas que no comprendo y, realmente, no quiero comprender. El día siguió tranquilo, mi rutina de todos los viernes se demoró en empezar por malestares en mi cabeza {de la que a veces pienso que no sirve para nada}. Para la noche también esperé algo diferente... un poco de cariño, una película bien mamona y una frazada tibia. A veces uno debe ceder, quizá encontremos ese espacio para nosotros que no está siempre disponible. Y ahora estoy frente a una pantalla, eso será bueno? Qué importa a estas alturas! Deseo fugarme cual romántico del siglo XIX, evadir esta realidad que me tiene muchas veces hastiada y hostigada.  Somos realmente unas marionetas a las cuales mueven con hilos que NO son invisibles, porque yo los veo... el problema es que no los comprendo. ¿Para qué vivimos bajo preceptos sociales y culturales? Me gustaría agarrar mis cosas y llegar bien lejos volando, pero sé que encontraré lo mismo que aquí. Algún día me encontraré de nuevo contigo y espero y sé que seré más <feliz>.